Viajar con estilo: Oporto y la manera de encontrar su belleza en uno de sus días grises

Oporto que se dice Porto, y que quiere decir “Puerto”, ciudad portuguesa que se encuentra a pies del río Duero y que debe su nombre no solo al extraordinario vino que tiene, sino también a su país. Donde las calles y sus cuestas, ¡muchas cuestas! están adoquinadas y es igual de fácil echar la vista al frente y ver un balcón a medio caer, como echarla atrás y deleitarte con una colina de edificios repletos de azulejos formando un arco iris de colores a la vista ¡E ahí su encanto!

Donde podrás comerte el mejor bacalao y quedar enamorado de su francesinha, plato estrella del país y además, donde J.K Rowling se inspiró para dar vida al famoso chico de gafas de culo de botella y con una cicatriz en la frente: Harry Potter.

El encanto de Oporto

Oporto es una ciudad muy antigua y rica en patrimonio histórico. Sus habitantes luchan mucho por mantener esa característica tan peculiar de “ciudad dejada” a pesar de que hace unas décadas se vio obligada y sometida a una modernización.

La Ribeira de Oporto a pies del río Duero / We heart it

Monumentos y lugares de interés

La panorámica de la ciudad te la regala uno de sus monumentos más emblemáticos: la Torre de los Clérigos. En la parte más alta de la ciudad encontramos su catedral y la más pura esencia de Oporto la podemos descubrir entrando en el Mercado de Bolhao. Dejar tiempo, porque lo merece, a la Estación de São Bento repleta de azulejos retratando la historia de la ciudad. También visitar y perderte por la Librería Lello, calificada como la más bonita de Europa y en al que se inspiró la escritora de Harry Potter. Pasear por Santa Catarina, la calle de las tiendas, y atravesar su famoso puente de Don Luis.

Por último, entrar al McDonald´s que se encuentra en la famosa Avenida de Aliados. Sí, sí, a la cadena de hamburguesas. Es el más bonito del mundo. Cuando entréis sabréis de lo que hablo.

Fachadas con encanto de Oporto / We heart it

En Oporto todo es Rico Rico

No podéis dejar de probar su plato estrella: La Francesinha. Un sándwich enorme hecho a base de jamón, salchicha fresca, filete de ternera y algún que otro ingrediente. Recubierto con queso y coronado, si se quiere, por un huevo y una salsa única para este plato. Además, tenéis que dejaros enamorar por su bacalao y las múltiples maneras que tienen de prepararlo: a brás (a base de huevo y patatas paja y perejil) o com natas (a base de capas de bacalhao, cebolla, queso y nata hecho al horno).

Para terminar, como decía mi abuela: “hay que dejar hueco para el postre” y la guinda del pastel, nunca mejor dicho, la ponen sus famosos pasteles de Nata. Una pequeña tartaleta hecha a base de masa folhada (un tipo de hojaldre de allí) regalando en su interior una deliciosa crema pastelera templada. ¡son un placer!

Pasteles de nata / Pinterest

Seguro que vuelves

Es fascinante como una ciudad que a simple vista no es voluminosa ni mayúscula puede
esconder tantísimo encanto y envolverte de la manera que lo hace. Allí el sol poco se deja ver y hasta su humedad, sus nubes y ese tono grisáceo que invade la ciudad te brindan una calidez abrumadora. Será su gente, su encanto especial que la hace distinta…

El Attelier Magazine

Marta Baena

Acuario desde 1996. Periodista, que no loro y amante de las cosas y personas bonitas y nuevas por conocer. La vida es demasiado bella para dejarla pasar. Sincera. Intensa en todos los sentidos y con carácter. El chocolate lo cura todo. Viajar también. @27martt

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