Sesiones fotográficas por videollamada (o cómo nos ha estimulado la cuarentena)

Ya se sabe que en épocas de crisis el ingenio se agudiza. La creatividad no entiende de excusas y durante estos meses hemos visto como la moda ha tenido que reinventarse para seguir generando contenido. Las sesiones fotográficas vía videollamada o desde casa han sido una de las estrategias favoritas de las marcas para seguir alimentando sus redes.

Las sesiones fotográficas por videollamada: artistas y musas

Aunque rodajes, shootings y fittings vuelven a ser presenciales ahora que el encierro ha acabado, una nueva posibilidad se cuela en el abanico de los fotógrafos. Sin saberlo, en septiembre de 2019, Peter Lindbergh realizó su último trabajo con tintes premonitorios. Cámara en mano, el artista retrató a la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, a través de una videllamada. Por primera vez en la historia, la portada de una revista contenía una imagen hecha vía online.

Durante el confinamiento, esta práctica hasta ahora inusual ha sido la única herramienta viable para realizar sesiones. En España hemos visto a Alba Galocha, Miriam Sánchez o Andrés Velencoso ponerse a las órdenes de Gorka Postigo en la realización de un editorial para la revista Vogue. Por otra parte, Cindy Crawford posó para la fotógrafa Kat Irlin desde su casa en California. “Moda y fotografía van a ser diferentes durante un tiempo, pero eso no significa que tengamos que dejar de ser creativos” apuntó la top desde su cuenta de Instagram.

Jacquemus también ha tirado de musas telemáticas para realizar sus propias campañas. Es el caso de Rosalía, Bella Hadid, Barbie Ferreira o Úrsula Corberó. Bajo la supervisión del fotógrafo Pierre-Ange Carlotti y del propio Simon Porte Jacquemus, la colección Primavera-Verano 2020 cobraba vida sin la necesidad de un estudio profesional.

Fotografía del Instagram de Jacquemus

No hay nada como estar en casa

No solo de Zoom y Tacetime se han nutrido estos meses. Salones, dormitorios y baños han sido los protagonistas de la temporada. Zara envió las prendas de su última colección a las modelos y fueron estas las encargadas de fotografiarse en distintos espacios. Bimba y Lola, por su parte, lanzó la campaña “Yo quiero bailar” en la que Diane Guais, modelo y cineasta, fue protagonista y realizadora a la vez.

Ahora que nos hemos reconciliado con la tranquilidad de estar más tiempo en casa ¿será esta nueva práctica mucho más habitual? Ante la necesidad de bajar tanto el ritmo como los costes de producción, una nueva posibilidad fotográfica se abre camino en el mundo de la moda.

El Attelier Magazine

Marina Peñalver Asins

Onírica y textual. Satine en Moulin Rouge y Sybil en Downton Abbey. Escribo y cuento historias de vez en cuando. Puedes encontrarme aquí y en @marinaasins.

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