Prendas con historia: el sujetador

El sujetador, esa prenda interior amada y odiada por las mujeres a partes iguales tiene una gran historia. A lo largo del tiempo se ha ido adaptando y reinventando a las necesidades de la mujer.

el-attelier-sujetador-historia 3

Con más de 102 años de historia, la pieza femenina por excelencia fue patentada en 1914 por Mary Phelps Jacob en Nueva York. Aunque la invención del sujetador se le atribuye a más de una persona, fue ella la primera en registrar la idea.

El concepto de sujetar el busto de las mujeres existe desde la antigüedad, concretamente en el 4.500 a.C.  Las mujeres griegas y romanas ya utilizaban una pieza de tela en el pecho que les permitía sujetarlo para mayor comodidad. Siglos más tarde, en la Edad Media llegaron los corsés pero hasta principios del siglo XX llego el sujetador, tal y como lo conocemos ahora. Se popularizó gracias a Mary Phelp Jacob.

La idea de sujetador llego cuando la joven Jacob quería lucir un vestido con la espalda al aire  pero el corsé se veía por la parte trasera. De esta forma, con dos pañuelos de seda y unas cintas confeccionó un sujetador a medida para realzar el busto y que no se notara nada debajo del vestido.

Mary Phelp Jacob tuvo mucho éxito con su invento entre sus allegadas. Después de patentarlo, decidió abrir un negocio para venderlo pero el proyecto no resultó muy rentable. Luego Warner Broth Corset Company le ofreció 1.500 dólares por su patente que ella aceptó encantada. Treinta años más tardes la compañía facturó más de 15 millones de dólares vendiendo sujetadores.

A causa de la Primera Guerra Mundial se desterraron los corsés definitivamente. El metal destinado a su fabricación se empezó a utilizar para el material de guerra. Por su parte,  las mujeres vieron la necesidad de llevar una prenda interior mucho más cómoda.  Por tanto, la moda a partir de entonces y durante la década de los años 20 estuvo protagonizada por bustos pequeños a causa de los sencillos sujetadores, consiguiendo el estilo ‘gaçonne’ de la época.

Sin embargo, fue en 1930 cuando esta pieza adquirió más protagonismo que nunca.  Fue la modista Ida Rosenthal quien creó la primera clasificación de tallas y copas. Las tallas estaban basadas en el tamaño del busto y en la edad. De esta forma, los sujetadores dejaron de ser talla única y empezaron a adaptarse a todas las mujeres.

el-attelier-sujetador-historia 4

En los años 40 y 50 se pusieron de moda los sujetadores con copas muy picudas. Estilo que imitó Jean Paul Gaultier en años posteriores.  También fue con el que pudimos ver a Madonna años más tarde en varios conciertos.

En los años 60 y 70 las feministas empezaron a quemar sujetadores en las plazas públicas. Ellas lo consideraban un símbolo de opresión masculina y una ‘prisión’ para sus pechos. Incluso se habló de la desaparición del negocio de los sujetadores. Con el paso de los años hemos comprobado que su uso sigue más que estandarizado y actualmente se ha convertido en la prenda estrella de la lencería femenina.

el-attelier-sujetador-historia 5

A día de hoy podemos encontrar sujetadores para todo tipo de mujer y para todas las necesidades. Existen sujetadores para las que quieren rellenar o disimular el pecho, para sentirse sexys o, simplemente cómodas. Lo importante es sentirse bien y cómoda.

el-attelier-sujetador-historia1

El Attelier Magazine


Clari Gavrila

Vivo mi día a día apasionada por la moda y la comunicación y escribo en El Attelier para explicar todo lo que hay detrás de una prenda de vestir, la historia de un diseñador o el porqué de las tendencias.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.