Copa menstrual: todo lo que necesitas saber para dar el paso

Si llevas tiempo escuchando hablar sobre la copa menstrual y sientes curiosidad acerca de cuánto cuesta, cuáles son los aspectos “técnicos” de su utilización, cada cuánto hay que cambiarla o cuáles son sus ventajas frente a la utilización de, por ejemplo, los tampones, sigue leyendo y entérate. 

Lo primero es los primero ¿sabes qué es una copa menstrual? También conocida como copa vaginal, es un recipiente de silicona de grado médico reutilizable que se introduce, al igual que un tampón, en el interior de la vagina durante la menstruación y que se adapta a las pareces vaginales recogiendo el flujo en su interior. 

¿De qué está hecha una copa menstrual?

Fabricadas, dependiendo de la marca, en silicona médica o elastómero termoplástico (TPE), no arañan ni secan las paredes vaginales, siendo aptas para todas las mujeres, incluso para las que sufren alergias, pues no utilizan aditivos químicos que puedan perjudicar al organismo de la mujer, como, por ejemplo, el Síndrome del Shock Tóxico (SST). 

Además, al contar con una superficie completamente lisa, no absorbe ningún líquido, ninguna bacteria puede permanecer y tampoco dejan fibras en el interior de la vagina, como sí sucede con los tampones. Por cierto, si te estás preguntando acerca de su color, no te preocupes: es colorante alimentario lo que le da a estas copas sus colores.

Utilización de la copa menstrual

Quizá la duda más recurrente que nos surge a las mujeres antes de atrevernos a dar el paso. Lo primero que debes saber es que la copa menstrual debe esterilizarse antes y después de cada menstruación. Puedes hacerlo al baño maría o metiéndola en un vaso con agua al microondas durante aproximadamente 3 minutos y medio.

En cuanto a su utilización, descubrirás que es más sencillo de lo que parece en un primer momento pues, gracias a su textura suave de silicona, tan solo tendrás que enrollarla o plegarla sobre sí misma para poder insertarla con facilidad en el interior de la vagina, al igual que harías con un tampón normal, hasta que el tallo de la copa quede completamente dentro.

Otra de las ventajas que tiene la utilización de la copa menstrual es que amplía el número de horas, hasta 12, dependiendo del flujo, que puedes pasar sin tener que ir al baño a cambiarte, como sucedía con los tampones. Podrás incluso dormir con ella de un tirón. Tan solo tendrás que lavarla con agua potable entre uso y uso para volver a introducirla dentro de una misma menstruación. Por cierto, si sucede que tienes que cambiarte en algún baño público, un truco muy útil para lavarla es llevar una botella de agua o una toallita. 

¿Cada cuánto hay que cambiar de copa menstrual?

Entre 10 y 15 años puede llegar a durar, habiendo recuperado la inversión al cuarto mes de utilización. Puede ser que con el paso del tiempo la copa pierda parte de su color; sin embargo, esto no afectará a su efectividad. Además, gracias a que es reutilizable, ahorrarás un montón de dinero en comprar productos íntimos y tu consumo será un poco más sostenible. 

Más cómoda, económica, sostenible e incluso más saludable ¿te atreverás a dar el paso?

El Attelier Magazine

Paula Zubieta

Idealista, cabezota y con más de 1000 aficiones encuentro complicado definirme pero haré un esfuerzo: I´m the girl who reads by flashlight. Who sees dragons in the clouds. Who knows magic is real. Who dreams.

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