Fotodepilación: ¿qué es y cómo funciona?

La fotodepilación es la técnica utilizada para la eliminación selectiva de los folículos pilosos mediante luz. Actualmente, existen dos métodos de depilación que utilizan este sistema, el láser y luz pulsada intensa (IPL). Hemos hablado con Vanesa Otero, experta en estética, de Corporeluz y nos ha contado todo lo que debemos conocer sobre este proceso para acabar con el vello de una vez por todas.

¿Qué es la fotodepilación exactamente?

Este método nace de una tecnología enfocada a detectar la melanina del color del pelo a través de los haces de luz. Actúa sobre los bulbos pilosos en fase anágena de crecimiento y son necesarias varias sesiones para tratar todo el vello. En la fotodepilación con luz pulsada, los equipos utilizados se basan en el uso de una luz mixta que viaja con diferentes longitudes de onda. El efecto se asemeja al de una bombilla. Aunque son menos precisos, sí que resultan más versátiles y pueden modularse según el color y tipo de piel y en función de la cantidad, color y calibre del pelo.

El láser, por su parte, solo posee una única longitud de onda, por lo que es mucho más preciso. Su complejidad reside en la necesidad de tener equipos específicos según el tipo de piel y pelo. No obstante, en manos cualificadas ambos pueden resultar igual de efectivos.

¿Es definitivo?

Ningún método elimina, a día de hoy, la totalidad del vello corporal. A pesar de que el porcentaje de éxito es elevado, algo más del 80%, no debemos olvidar el factor hormonal. El hirsutismo, por ejemplo, muy presente en pacientes que sufren el síndrome del ovario poliquístico, favorece la aparición de pelo nuevo. Pero no hay que alarmarse. Las sesiones de recordatorio están pensadas para mantener la efectividad del tratamiento y acabar con esos nuevos brotes.

Factores a tener en cuenta

Hay muchos tipos de vello definidos por su tonalidad (rubio, castaño, negro) y densidad (fino o grueso). En el caso de ser pelirrojas o con el pelo cano, lamentablemente aún no existe ningún tipo de técnica que sea eficaz. Incluso los rubios más claros están fuera del alcance de los aparatos actuales. Respecto al tipo de piel, las personas con fototipos IV y V (oscuras) pueden ser más propensas a sufrir quemaduras, por lo que se debe realizar una prueba de tolerancia. El tándem ganador viene de la mano del contraste de piel clara y pelo oscuro.

Si estás pensando empezar el tratamiento en verano, por fortuna cada vez hay más centros especializados que no detienen sus sesiones durante la época estival. Sin embargo, se recomienda evitar la exposición al sol una semana antes y otra después y usar factor de alta protección. Eso sí, nuestros expertos se inclinan por comenzar el proceso una vez finalice la época de vacaciones para evitar posibles complicaciones.

¿Cómo hay que preparar la piel antes de empezar con el tratamiento?

Se aconseja tener la piel bien hidratada y evitar la exposición al sol y rayos uva al menos una semana antes de la sesión. Si hay tatuajes o lunares, se tapará la zona y no se podrá aplicar la luz. Si la persona está embarazada y dando lactancia no podrá realizarse el tratamiento. Y si tomas algún medicamento fotosensible, tendrán que pasar tres días desde la última toma para realizar la sesión.

Si sufrimos una quemadura durante el tratamiento ¿cómo hay que tratarla?

Para minimizar el riesgo de sufrir cualquier percance, es importante ponerse siempre en manos de profesionales cualificados y expertos. No nos dejemos engañar por el precio, hay que buscar siempre un servicio de calidad. Aun así, siempre existe la posibilidad. En ese caso, lo normal es que la piel simplemente se enrojezca un poco y con aloe vera puro o en gel la mancha desaparezca a cabo de unas horas. Si la reacción es mayor, entre marrón y violeta, podemos acudir a un dermatólogo que nos recete una pomada cicatrizante o con soluciones despigmentantes. Recuerda hidratar siempre la zona tratada y utilizar crema solar.

Y… ¿duele?

La pregunta más formulada cuando alguien nos recomiendas las bondades de este tratamiento es siempre la misma. Y la respuesta también: depende. Nuestra capacidad para soportar el dolor y la formación del técnico que nos realice la sesión son dos aspectos fundamentales a la hora de responder la pregunta del millón. Aunque normalmente la molestia es más que soportable, zonas como el pubis, el interior de las piernas, la cara y el pecho son más sensibles.

Ahora que ya sabes todo sobre la fotodepilación, ¿vas a unirte a alguno de sus métodos?

El Attelier Magazine

Marina Asins

Onírica y textual. Puedes encontrarme aquí y en Instagram como @marinaasins.

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