Alimentación, actividad físico-deportiva y embarazo

Una alimentación sana y equilibrada y un estilo de vida activo es fundamental en cualquier momento de nuestra vida, pero más aún durante el embarazo. Te contamos cómo deber ser nuestra alimentación y la actividad físico-deportiva durante este momento tan especial.

Alimentación y actividad física durante el embarazo

Alimentación, actividad físico-deportiva y embarazo Alimentación y embarazo

Inma Cima, responsable de marketing de Lansinoh España, empresa norteamericana especializada en lactancia y maternidad y Héctor Martín Portela, entrenador personal y CEO de Team Fit Madrid nos cuentan las claves en alimentación y qué actividad física es la más adecuada durante el embarazo.

Los principales motivos por los que nos preocupamos cuando vamos a ser futuras mamás es por una alimentación más saludable de lo habitual, por la salud y el correcto desarrollo del bebé. Además de por un aumento saludable de peso durante el proceso. Pero nos surgen otros como el preparar el organismo para el parto natural, cubrir las necesidades de hierro, B-12 o ácido fólico fundamentales para la salud y para la correcta nutrición tanto nuestra como mamá como del bebé. También, para evitar posibles infecciones que pueden complicarse durante el embarazo o prevenir el desarrollo de cualquier tipo de enfermedades que nos puedan afectar, tanto a nosotras como en el feto.

¿Qué alimentos se recomiendan en esta etapa?

Quítate de la cabeza la frase: “durante el embarazo hay que comer por dos”. No es del todo cierta, pues no hay que ingerir el doble de calorías, hay que duplicar en cierta medida la cantidad de nutrientes que consumimos para contribuir al correcto desarrollo del bebé. Ser conscientes de cada comida y llenar nuestros platos de alimentos sanos y ricos en vegetales, frutas, legumbres o grasas saludables.

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Cada mujer embarazada es un mundo y no en todas funciona lo mismo. Lo que se debe hacer es seguir unas pautas específicas de un médico especialista. No obstante, sí que hay alimentos cuyo consumo se recomienda siempre en general e independientemente de las circunstancias individuales de la mamá, como carbohidratos de absorción lenta preferiblemente integrales, frutas, hortalizas, pescado azul, legumbres, aceite de oliva o frutos secos”, afirma Inma Cima.

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Desde Lansinoh nos cuentan los alimentos prohibidos o que se desaconsejan como el alcohol en todas sus variantes pero “también habría que moderar el consumo de cafeína, los pescados grandes y las algas por su alto contenido en mercurio y yodo, los lácteos crudos, los productos cárnicos y la carne de caza que podría contener metales pesados. Además, no debe descuidarse la ingesta de fibra, la hidratación o los micronutrientes de los alimentos”.

¿Qué ejercicios podemos realizar?

La actividad física supone un riesgo mínimo para el embarazo y aporta muchos beneficios a nuestro estado físico y mental y al correcto desarrollo del feto. Pero es conveniente consultar con un obstetra por si la actividad física, aun siendo moderada, pudiese ser perjudicial para nuestro embarazo.

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Se recomienda comenzar con una rutina de ejercicio de entre 35 y 60 minutos unos 3 o 4 días por semana a partir del segundo o tercer mes de embarazo cuando el cuerpo de la mujer se encuentra más estable. Modalidades como fitball, pilates o yoga. Muchas mamás optan por actividades como la natación o el running, solo recomendadas en el caso de estar habituadas a su práctica diaria con anterioridad.

En el caso de mujeres no familiarizadas con el deporte, se recomienda la actividad física a partir del segundo trimestre, es decir, del cuatro mes y siempre guiadas por un especialista, porque al principio se corre más el riesgo de pérdida del bebé. Por supuesto, de intensidad baja y evitando correr en todo momento o en superficies inestables. Los beneficios son muchos, desde una mejora del sistema cardiovascular y muscular hasta control del peso durante todo el proceso de embarazo, prevenir lumbalgias, la depresión postparto o la diabetes gestacional, e incluso puede favorecer el parto natural evitando una futura cesárea”, comenta Héctor Martín Portela.

¡Pero siempre con la necesidad de un preparador físico y médico para evitar cualquier tipo de riesgo!

El Attelier Magazine

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