Evita los kilos de más de Navidad desde ya

Sí, es el momento de hablar de comida. De nada sirve que te mates a hacer abdominales o hagas jornadas maratonianas de cardio si no mantienes una alimentación sana. Ya hemos hablado de esto, y parece bastante sencillo mantenerlo en otras épocas del año, pero la navidad está asomando lentamente por la puerta. Ya hay turrones, y polvorones, y mantecados… los domingos son fresquitos y apetece unos churros con chocolate humeante… No hay dieta saludable que valga. Aquí estás cometiendo dos errores terribles.

El primero es auto convencerte de que comer sano es vivir en perpetua dieta. El segundo es atiborrarte de todo de lo que has estado huyendo.

No tienes que pensar que estás a dieta. Régimen y dieta tienen connotaciones muy negativas a las que va nuestra mente sin siquiera pensarlo. Es en ese momento cuando todo se hace cuesta arriba y el trabajo del gimnasio empieza a servir de poco. Si no tienes que perder mucho peso y no te lo ha mandado un endocrino no hagas dieta. Come sano, como cantidades adecuadas, hazlo de forma equilibrada y 5 veces al día. Esto incluye chocolates, dulces, pizzas, hamburguesas… Si no sigues estas directrices te encontraras muriendo por un donut, y cuando comas uno querrás dos, y dirás que para un día que comes dulce el tercero no te hará daño. Ese es el error que cometemos en navidades. Pasas todo el año en “dieta” restringiéndote comidas deliciosas pero no muy saludables y cuando llega el momento no sabes cuándo parar.

El Attelier Navidad Dieta

Esta Navidad no va a pasarte nada de eso gracias a El Attelier.

Lo primero que vas a hacer es dejar de decirle a todo el mundo que te pides la ensalada porque estás a dieta y lo segundo es que vas a dejar de pedirte la ensalada. Come lo que te apetezca, sé consciente de lo que comes, de lo que te apetece, de las cantidades y, sobretodo, de cuando estás llena. Trata de levantarte de la mesa siempre sin haber llegado al tope de capacidad.

Segundo punto, no refuerces tu entrenamiento. Solo conseguirás cansarte más y querer comer más. Pero tampoco te hinches a dulces. Un poco de turrón  para merendar, un trozo de deliciosa tarta de manzana para desayunar… pero no lo tomes de costumbre, diversifica.

Y el tercero y más importante: disfruta. Come lo que quieras y cuando quieras, no te cortes. Comer es un placer y si reprimes esos deseos repentinos de “necesito chocolate” solo conseguirás quedarte con una sensación de insatisfacción que hará que comas más de otras cosas, provocando un efecto contrario de lo que quieres conseguir.

¿Estamos listas para Navidad? ¡Olvida el miedo a las comidas de la época más feliz del año!

Fotos: Pinterest

 

El Attelier Magazine

 

Ana Jurado

Soy una apasionada de la moda, de la literatura y de todo lo que significa crear. Tengo un blog del que intento aprender todo lo que puedo de la moda y de la belleza para ponerlo en práctica y enseñárselo a todo el mundo. Siempre activa, el ejercicio es otra de mis pasiones. Y eso es lo que haré en El Attelier, aprender mucho para contároslo todo.

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