Asistentes virtuales: Hola, soy una mujer, ¿qué puedo hacer por ti?

Siri, Alexa y Cortana. Tres ejemplos de asistentes virtuales. Puntualicemos: asistentes virtuales con imagen femenina. ¿Y qué pasa? diréis. Nada, ¿por qué iba a resultarnos raro que a estas herramientas se les dotase de nombres y voces femeninas cuando tradicionalmente ha sido siempre la mujer quien ha asistido al hombre? Siri, manda este correo. Alexa, llama a mi hermano. Cortana, hazme la compra. Si lo que me chirría, precisamente, es que parezca que nada ha cambiado. Y es que yo me pregunto: ¿dónde está Alex@?

‘Puede que se comporte como si quisiera una secretaría, pero la mayoría de las veces, está buscando algo entre una madre y una camarera’ es la frase que Joan Harris, personaje de ficción de la serie Mad Men, dijo en el primer capítulo de la primera temporada de la serie y que a mí me viene ‘al pelo’ para exponer mi opinión. 

Y es que la cosa va así: que a quién te refieras a través de tus dispositivos mediante comandos de voz tenga imagen femenina, masculina o sea un Pokemon no es lo importante pues, al fin y al cabo, son meras herramientas programadas mediante códigos. Lo importante es la imagen que sigue existiendo en la mente colectiva de nuestra sociedad de quién debe asistirnos, a quién debemos mandarle hacer las cosas que no queremos hacer, quien siempre está a nuestro lado para cubrir nuestras necesidades, sea una mujer. Un estereotipo de género como una casa de grande, vaya.

Según recogen medios como el ABC, la razón de que estos asistentes vengan asociados a imágenes femeninas es que, aún hoy, los usuarios prefieren interactuar con mujeres porque la voz femenina se percibe como servicial, mientras que la masculina se asocia a la autoridad. Really?! ¿Me puedes explicar de dónde nace la autoridad en un asistente virtual si existe para facilitarte la vida? ¿Qué pasa, que si es un ‘hombre’ al que tuvieses que pedirle que te haga la compra dejaría de hacerlo? ¿Y la voz femenina es automáticamente servicial? Stop.

Me parece que es hora de dejarnos de tonterías y de seguir aceptando como ‘normal’ prácticas e ideas que siguen encasillando a la mujer en el papel de asistente. Y para algunos podrá parecer una estupidez, pero mientras que hablar con tu asistente virtual siga pareciendo una escena en blanco y negro de una película de Hollywood, la lucha por la igualdad saldrá perdiendo.

Pero no os preocupéis; estas críticas son constructivas y me alegra poder escribir que ya hay empresas que tras la recepción de estas quejas, ya han empezado a trabaja en asistentes virtuales neutros. Google, por ejemplo, está desarrollando un sistema de seis voces que se identifican por colores, no por géneros, y que se asignarán de forma aleatoria. Pequeños pasos pero que todos juntos significarán una mejor sociedad para todos, aunque no lo crean así los intolerantes. 

El Attelier Magazine

Paula Zubieta

Idealista, cabezota y con más de 1000 aficiones encuentro complicado definirme pero haré un esfuerzo: I´m the girl who reads by flashlight. Who sees dragons in the clouds. Who knows magic is real. Who dreams.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.